LOS RELATOS MÁS FAMOSOS DE LOVECRAFT, UNO A UNO

 

1.- LA LLAMADA DE CTHULHU (Call of Cthulhu, 1926).

Este es el relato más famoso de H.P. Lovecraft, y el que da nombre al juego de rol basado en su creación, la Saga de Cthulhu (rebautizada como Los Mitos de Cthulhu).

Me sabe mal, y quizás alguien me apuñalará, si digo que como relato, es más bien flojo. Y atención que he dicho como relato. Como ensayo de fantasía me parece estupendo, ya que deja sentadas las bases del ambiente donde se desarrollarán las posteriores correrías de sus personajes: oscuras sectas, extraños amuletos, investigadores enfrentándose a lo desconocido, misteriosos y lejanos idiomas... Todo absolutamente detallado, descrito y comentado. Pero sin una hilazón clara, un poco a salto de mata, no sé si me explico.

Me parece que todos estaremos de acuerdo en que esta narración, por mucho poder evocador que tenga, no resiste la comparación con las grandes obras de Lovecraft como "The shadow out of time" o "El horror de Dunwich". Carece del tempo, de la profundidad psicológica y del grado de terrorífica incertidumbre de otros relatos, y bueno, seamos serios, el final de la trama de Johanssen es un poco... bueno, ridícula. A pesar de todo, concedo que es en este relato donde Lovecraft prepara el trasfondo de sus grandes creaciones, mas sin ser en modo alguno una narración sobresaliente. Se echa en falta un poco de terror puro en la línea de "La casa maldita", o del tono misterioso y alucinante de "En las monta½as de la locura".

De cualquier modo, todo aficionado al juego de rol debería leerlo (no es difícil ya que viene incluido en el manual).

 

2.- AIRE FRÍO (Cool air, 1926)

Otro relato de Lovecraft que, vaya, ni frío ni calor (y nunca mejor dicho). De desenlace predecible y temática ajena a los Mitos, su interés puede radicar en lo bien llevado del texto, la creación de personajes enigmáticos e interesantes (una de las especialidades de Lovecraft) y, esto sólo para los lectores ibéricos, su conexión española (el protagonista es un médico español).

¿Qué ocurre? Pues que prácticamente desde la mitad del relato (si no antes) ya te sabes el final. Aunque esto ocurre en varios relatos de Lovecraft (como, por ejemplo, en "El modelo de Pickman"), en este relato es, si cabe, más palpable, porque el interés del relato recae exclusivamente en la supuesta sorpresa final, muy poco sorprendente, en realidad. Pero no hay que ser injustos. "Aire frío" es un relato correcto, en la línea de los relatos clásicos de terror de Poe, Guy de Maupassant o Ambrose Bierce; de hecho, emplea un narrador autobiográfico, recurso muy empleado por los escritores del XIX, con quienes le une además una cierta afinidad temática. Lo del científico que desafía las leyes naturales está un poco trillado. Recomendable sólo para los muy aficionados.

 

3.- EL COLOR SURGIDO DEL ESPACIO (The colour out of space, 1927)

Con este relato, en cambio, sí que hay que quitarse el sombrero. Tanto por su temática como por su desarrollo, es una de las creaciones más inspiradas del viejo H.P. Una atmósfera inquietante, un desenlace sorprendente y un tono general de amenaza invisible. Brillante. Recuerda levemente al relato "El horla" de Guy de Maupassant, pero "El color surgido del espacio" es mucho más efectista, sostenido y visionario que Guy.

Visionario, digo, porque Lovecraft parece anticiparse a un holocausto nuclear y a sus efectos a posteriori, veinte años antes del lanzamiento de la primera bomba atómica. Pero todo ello adscrito a la temática de los Mitos, con una criatura que amenaza a la humanidad, y ante la cual poco pueden hacer los pobre protagonistas.

Aunque resulta, en cierto modo, de un horror "visual" (si lo leéis sabréis por qué lo digo), la prosa de Lovecraft consigue evocar todos aquellos detalles que hacen inquietante, misterioso y terrible un ambiente aparentemente inofensivo. Y todo ello sin una pizca de violencia física, ni muertes entre explosiones. Uno de los mejores relatos de Lovecraft, espero que lo disfrutéis.

¡Ay, Stephen King, cuánto tienes que aprender!

 

4.- EN LA CRIPTA (In the vault, 1925)

Este relato no tiene la más mínima conexión con los Mitos, sino que simplemente explora el terror más puro, en la línea de "El enterramiento prematuro" de Poe, o "Para leer al anochecer" de Charles Dickens. La historia de un enterrador demasiado tacaño le sirve a Lovecraft para indagar en los miedos más arraigados del hombre: la claustrofobia, el temor a la oscuridad y, ante todo, la muerte.

Aunque la primera vez que lo leí me pareció un poco anticuado y decimonónico (un poco como "Aire frío"), una relectura a posteriori (bastante a posteriori) lo clasificó entre los más conseguidos de su autor.

Absolutamente impredecible, consigue mantener al lector atrapado entre sus páginas, breves, todo hay que decirlo. Tratado con un sentido del humor negro muy del estilo de Edgar Allan, es una lectura altamente recomendable, a pesar de su nula vinculación con la temática cthulhuidea, para los aficionados a Lovecraft.

 

5.- LA MÚSICA DE ERICH ZANN (The music of Erich Zann, 1921)

Inclasificable. Realmente. Entre todas mis lecturas de clásicos de la fantasía no he encontrado nada que se le parezca. ¿Tiene relación con los Mitos? Podría ser. Pero podría ser que no. Pero en cualquier caso las desventuras del pobre pero genial violinista alemán merecen ser leídas por todo fan fatal de H.P. que se precie. Su atmósfera es psicodélica (si se puede aplicar eso a una narración escrita), y emplea la misma técnica sinestésica que "El color surgido del espacio"; mientras que en éste es la vista la que se traduce en palabra escrita, esta vez es el sonido el que lo hace.

Gracias al vigor descriptivo de Poe, casi nos parece oír el violín de Zann sonando frenético en su ático de la Rue D'Auseil parisina. A pesar de su final muy poco aclaratorio, es uno de mis relatos preferidos

 

6.- HERBERT WEST, REANIMADOR (Herbert West, reanimator)

Si hay algún relato de Lovecraft que me parece francamente malo, poco original y carente de todo aliciente, este es "Herbert West, reanimador". No es sólo la trama (calcada de "Frankenstein" de Mary Shelley), sino el estilo folletinesco de los capítulos autoconclusivos que componen el relato, el personaje plano y sin un mínimo de atractivo del protagonista, y el absoluto tono inverosímil de los capítulos finales.

Qué curioso, pensaréis. Un relato de fantasía que es criticado por inverosímil. El problema de "Herbert West" es que en lugar de un científico, Herbert parece un taumaturgo. En ese sentido se parece muy poco al doctor Frankenstein. Lo que comienza de manera bastante esperanzadora, termina por reducirse a simples tours de force del autor, haciendo que hablen cadáverse decapitados, por ejemplo.

Con toda franqueza, huid con viento fresco de este relato, o creereis que Lovecraft era un capullo (con perdón).

 

7.- EN LAS MONTAÑAS DE LA LOCURA (At the mountains of madness)
 
      Sin lugar a dudas, es la narración más conseguida de Lovecraft que yo haya leído. En él se funden todas las virtudes de H.P., a saber: una cosmología original, a la vez terrible y atrayente; una prosa llena de vitalidad que llega al lector; unos personajes enormemente carismáticos; un final sorprendente, cataclísmico y extraordinariamente conseguido; un tono, una atmósfera y un ritmo realmente inquietantes, extraterrenos, con unas descripciones vívidas e inigualables; y por último, pero no menos importante, un trasfondo de verosimilitud científica muy entroncado con la tradición del relato fantástico norteamericano.
  

Esta narración, prácticamente una novela corta (entre ciento cuarenta y ciento sesenta páginas), está profundamente relacionada con el único relato extenso de Poe, "Arthur Gordon Pym"; no sólo por su ambientación antártica, sino por su interpretación de lo terrorífico y amenazante del silencio y la soledad de los desiertos de hielo.
  

Lovecraft sabe que nada hay más pavoroso que la soledad inmensa, la indefensión del hombre ante lo majestuoso de la naturaleza (o de las obras que le precedieron). Desde el principio del relato, el autor nos introduce de lleno en una indagación de las criaturas inteligentes, poderosas y malignas, que precedieron al hombre en la Tierra, y que por efecto de los hielos eternos permanecieron aletargadas en las entrañas de sus mastodónticas ciudades. Durante más de ciento cuarenta páginas, ni un solo monstruo aterrador, ni una sola boca de fauces sanguinolentas, ni un sólo desmembramiento, sólo una indefinible sensación de peligro inminente, desconocido y definitivo. Sólo en las últimas páginas descubrimos, casi a media luz, la amenaza latente bajo las fronteras terrenas: en las simas oceánicas, Cthulhu; en los hielos eternos,... pues leedlo y lo descubriréis. Casi os parecerá estar recorriendo los laberínticos pasillos de una ciudad abandonada junto a los dos investigadores protagonistas.  

Es este relato, junto a "The shadow out of time", los que más nos hablan de los sucedido en los eones que precedieron al hombre, de las luchas intestinas de las grandes razas intergalácticas que poblaron la Tierra cuando ésta aún era joven. Realmente, cualquiera que lea "En las montañas de la locura" se convierte automáticamente en un auténtico seguidor de Lovecraft. De veras.   

Absolutamente recomendable, es más, exigible, para todos aquellos que se autodenominan fan fatales de "La llamada de Cthulhu".
 
 

8.- THE SHADOW OUT OF TIME (The shadow out of time)
  

Este título ha sido traducido de tan diversas maneras ("En la noche de los tiempos", "El abismo en el tiempo", "La sombra del tiempo", "Las tinieblas más allá del tiempo",...) que he optado por aludir al título en inglés para que todo el mundo sepa a qué relato me refiero.
 

Porque quiero que todo el mundo se entere de que esta es otra de las obras maestras de Lovecraft, uno de sus cuatro o cinco creaciones absolutamente geniales. Más corto que "En las montañas de la locura", más monumental que "El horror de Dunwich", "The shadow out of time" lleva el sello de su autor entre sus líneas. Es la primera obra que leí de Lovecraft, y reconozco que fue la que me metió el gusanillo de convertirme en un auténtico completista compulsivo.
  

Y no es para menos, porque entre las aproximadamente setenta páginas del libro asistimos a una dislocación en el tiempo y el espacio, una dislocación que nos lleva a vislumbrar por un breve lapso los incontables eones que nos separan de la Gran Raza, los dominadores de nuestro planeta mucho antes de que el caldo primigenio bullera en los charcos de la Tierra.
   

Conducidos por un personaje que, como casi todos los "héroes" lovecraftianos, bordea la tenue raya entre la cordura, el delirio y la ultrapercepción, nos vemos sumergidos en una fantástica vorágine de saltos temporales, suplantaciones de personalidad e investigaciones más allá del buen juicio. En ese sentido, es una especie de vuelta de tuerca al argumento de "En las montañas de la locura", pero con un tono más psicológico que éste. En esta ocasión, más que una investigación científica, el hilo conductor de la trama es la profunda instrospección del protagonista tratando de descubrir qué ocurrión en su mente cuando perdió totalmente la memoria entre las diez y veinte del 14 de marzo de 1908 y las once y cuarto del 27 de septiembre de 1913.
   

Más que el final, anunciado deliberadamente varias páginas antes, lo que atrae de este relato es la carga emocional, intranquilizadora y casi enajenada, de su protagonista, que descubre los detalles de su "aventura" más allá de las dimensiones conocidas a medida que el lector avanza por las páginas de su relato (porque es su relato, contado en primera persona). De esta manera, llevados de la mano de su protagonista en una focalización interna total, nos adentramos en los misterios que esconden las entrañas de laTierra.
   

Recomiendo a todos aquellos a los que les guste la buena literatura que disfruten con este magnífico relato.

9.- LA CASA MALDITA (The shunned house)
   

¿Cuántas casas encantadas, malditas o embrujadas han poblado la literatura fantástica desde que el bueno de Horace Walpole publicara "El castillo de Otranto" en 1764? Desde los fantasmas un tanto patéticos como "El fantasma de Canterville", o los castillos malditos como el de "Drácula", los edificios que arrastran un maleficio inmemorial se suceden uno tras otro en la obra de los principales escritores de terror de todos los tiempos.
   

H.P. no podía ser menos. Ya publicó una obra, "La casa encantada", una obra de juventud (de infancia, diría yo), pero su auténtica cumbre en este subgénero lo alcanza con "La casa maldita", una reinterpretación del clásico vampiro que deja como uvas pasas a los habitantes sucesivos de una casa.
   

Una reinterpretación, claro, porque el maestro de los horrores sin forma no podía limitarse a un colmilludo enlutado para aterrorizar a los lectores. él imagina a un vampiro como una mezcla entre espectro y masa informe, que más que la sangre se alimenta de la mente y el alma de las víctimas (pero sí, también de la sangre).
   

El relato es bueno, pero lejos de las obras magistrales del autor. En la edición que, afortunado de mí, poseo, está enclavado entre "En las montañas de la locura" y "Los sueños de la Casa de la Bruja", dos obras maestras. Semejante vecindad no ayuda precisamente a "La casa maldita", sino todo lo contrario, resalta sus defectos. Y los enumero.
   

El principal de ellos es la sensación de que Lovecraft desprovechó una idea muy buena, limitándola a unas pocas páginas, cuando tenía material para escribir una novela corta brillante. Esto es patente cuando se lo compara con otros relatos más extensos de Lovecraft. Y este fallo se acentúa más cuando llegamos al final y descubrimos que, bueno, ha sido demasiado obvio, demasiado rápido, y sobre todo demasiado fácil. Uno no se explica por qué nadie ha acabado antes con la amenaza de la Casa Encantada.
   

Otro fallo de Lovecraft (me aterra llamar fallo a estos defectos, como si yo fuera capaz de juntar dos líneas con un poco ddel talento de H.P.) es la creación de un antagonista muy poco terrible. No resulta demasiado imponente, sobre todo si tenemos en cuenta lo fácil que resulta acabar con él cuando el protagonista se remanga la camisa y se pone a la tarea. Si lo comparamos con los monstruos aterradores de "En las montañas de la locura" o "La sombra sobre Innsmouth"... vaya, que parece un ente comprado en los saldos de la tienda de monstruos.
   

Y por último, resulta demasiado patente todo desde el principio. Cualquiera que comience a leer el relato sabe por qué está encantada la casa, de dónde procede el encantamiento y, quien más quien menos, cómo acabar con él.
   

Pero tampoco voy a pasarme: el relato en sí es ameno, agradable de leer, muy bien escrito, pero sin relación alguna con los Mitos. Por lo tanto, sólo me atrevo a recomendarlo a aquellos que disfruten mucho con Lovecraft.
   

10.- LA SOMBRA SOBRE INNSMOUTH (The shadow over Innsmouth)
   

Este obra corta de Lovecraft se puede clasificar entre lo "muy mejor" de su autor. No sólo por lo trepidante de su acción, sino por la clásica temática de "huida hacia delante", que caracteriza muchos de sus relatos, pero que en este relato se supera introduciendonos en un misterioso pueblo lleno de extrañas malformaciones y sospechosos ritos arcaicos.
   

La minuciosa descripción de Innsmouth es uno de los aspectos más logrados del autor, que en toda su obra conjuga como nadie elementos de la novela realista de finales del XIX, con los más fantásticos elementos de la ciencia ficción y el terror gótico, una fórmula que alcanza su cénit en "El caso de Charles Dexter Ward", un relato más extenso que otro día reseñaré, dedicándole el espacio que se merece.
   

Al margen de los aspectos más clásicos del relato (descripción, tono, ritmo, tema, desenlace,...) hay que resaltar la profunda (y nunca mejor dicho) ideología que posee la narración: la repulsa que nos causa la bestia que llevamos dentro. Este tema fascinaba a Lovecraft, que ya lo explotó, de una manera muy clásica, en "El extraño" (The outsider), un breve relato muy influenciado por Poe. De la misma manera, el protagonista de "La sombra sobre Innsmouth" no hace más que huir de sí mismo cuando escapa del pueblo, como descubrimos al final del relato, uno de los más logrados de H.P. El dédalo de calles que el personaje principal ha de atravesar, los peligros que afronta, incluso la misma noche en la que se desarrolla el relato, contienen una honda reflexión humanista, introspectiva, acerca del conocimiento de uno mismo. Sólo cuando el protagonista acepta su esencia y su destino, alcanza la felicidad que, según nos confiesa al principio, antes buiscaba en el vagabundeo (es decir, en la negación de su identidad).
   

En fin, me estoy poniendo demasiado metafísico, así que acabaré por esta semana. Los cuatro relatos que he reseñado esta vez están entre lo mejor de H.P. Lovecraft, y cualquier aficionado digno de tal nombre debería tenerlos en su biblioteca. Hasta la próxima.
   

PRóXIMA ENTREGA: "Los sueños de la casa de la bruja", "El horror de Dunwich", "Las ratas de las paredes", "Reliquia de un mundo olvidado" y "La maldición que cayó sobre Sarnath".

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